Nueva campaña

Los ruidos de las motos y motocicletas serán controlados por la Policía Local

El oficial subjefe de la Policía Local Juan Carlos Ruiz López /A. MAgro
El oficial subjefe de la Policía Local Juan Carlos Ruiz López / A. MAgro

Del 19 al 23 de agosto llevarán a cabo una nueva campaña con el objetivo de reducir el incumplimiento de las normas de contaminación acústica y garantizar así el bienestar de los vecinos

Ana Magro
ANA MAGRO

La Policía Local, llevará a cabo del 19 al 23 de agosto una campaña para evitar el exceso de ruido en las motocicletas y ciclomotores.

El oficial subjefe de la Policía Local Juan Carlos Ruiz López es el encargado de estas campañas de vigilancia y explica que el objetivo de ésta es «reducir el incumplimiento de las normas de contaminación acústica producido por los ciclomotores y motocicletas, y garantizar así el bienestar de los vecinos dando respuesta a las quejas ciudadanas por el exceso de ruido que provocan este tipo de vehículos, principalmente en verano y a altas horas de la madrugada».

La principal causa de estos ruidos, según la Policía Local, son las modificaciones que los conductores, sobre todo los más jóvenes, introducen en las condiciones técnicas de los ciclomotores con el fin de conseguir mayor velocidad y potencia. «A pesar de que tienen la obligación de pasar la ITV, muchas veces, una vez pasada, vuelven a modificar las piezas haciendo que estos vehículos originen ese ruido tan molesto», indica Ruiz López.

El ruido máximo establecido está recogido en la Ordenanza sobre Tráfico, Circulación de Vehículos a Motor y Seguridad Vial de Zafra. Los controles se podrán realizar en lugares fijos o de forma aleatoria en cualquier vía pública de la localidad. Para la medición acústica se utilizará sonómetro homologado conforme lo establecido en la normativa nacional sobre metrología.

Desde la Policía Local de Zafra recuerdan que las sanciones que se aplicarán en este caso van desde los 90 euros, las consideradas leves, hasta las muy graves, cuya cuantía llegaría a los 200 euros.

Si en este control se constatase que el vehículo infringe la normativa sobre ruidos, el conductor dispondrá de un plazo de 10 días para subsanar las deficiencias y presentarlo en la Jefatura de la Policía Local, para su inspección. A aquellos que no hagan las correcciones necesarias en el vehículo o que no lo presenten para comprobar si se ajusta al nivel permitido, se les iniciará el correspondiente expediente sancionador, sin perjuicio de que se pueda llevar a cabo el precintado del vehículo.

Para evitar estas sanciones, así como respetar el descanso de los vecinos y por la propia seguridad de los conductores, la policía recomienda colocar siempre un escape homologado, comprobar que el tubo no se lleva suelto, picado o con la fibra interior quemada, así como que los soportes y demás tornillería cercana están bien apretados y no vibre para no hacer ruido.