Miércoles Santo en las calles con el Cristo de la Humildad y Paciencia y la Virgen de la Salud
Numeroso público disfrutó de la procesión y, especialmente, del encuentro y la despedida de los pasos
David Apolo García
Jueves, 2 de abril 2026, 12:43
La Cofradía y Hermandad del Milagroso Cristo de la Humildad y Paciencia, María Santísima de la Salud y Nuestra Señora de la Caridad, realizó su ... estación de penitencia este Miércoles Santo por las calles y plazas de Zafra, tras dos años sin poder hacerlo debido a la lluvia.
Desde primeras horas de la tarde, numerosos vecinos y visitantes comenzaron a concentrarse en los alrededores de la calle Jerez, junto a la capilla, para contemplar una de las imágenes más representativas de la Semana Santa zafrense: el paso del Cristo de la Humildad y Paciencia en la Callejita del Clavel, en un ambiente de recogimiento y expectación.
De forma paralela, otro gran número de fieles aguardaba la salida de María Santísima de la Salud desde la parroquia de Santa María de Candelaria. Como es tradición, dos nazarenos, ataviados con las antiguas túnicas moradas con cola, dieron la venia y, sobre las 20.30 horas se abrieron las puertas del templo. Tras la cruz de guía y los primeros tramos de nazarenos, el paso de palio salió a la calle, a los sones de la Banda Municipal de la Villa de Guillena (Sevilla), y el público prorrumpió en sonoros aplausos y vítores por el trabajo de los costaleros y capataces.
Sobre las 21 horas, los acordes de la Agrupación Musical Nuestra Señora de la Soledad de Pozoblanco (Córdoba) anunciaban la salida del paso de Cristo, que dejaba atrás su emblemática calle para dirigirse hacia la Plazuela de Ruy López. Allí tuvo lugar uno de los momentos más especiales de la jornada: el encuentro entre ambas imágenes, entre mecías y levantás de los pasos al unísono.
Con el cortejo de nazarenos ya unido, la procesión continuó su recorrido por diversas calles y plazas de la ciudad, llenas de público. Además del encuentro, hubo otros momentos de interés, como el discurrir de la procesión por las plazas Chica y Grande, la petalá a María Santísima de la Salud en la calle Jerez, las saetas a su paso por el Ayuntamiento de Zafra o la llegada a la Capilla de San José.
La jornada culminó de madrugada con otro instante cargado de simbolismo y sentimiento: la despedida entre el Cristo y la Virgen en el Campo del Rosario. Madre e hijo se separaban entre el respeto y la emoción del público, poniendo así el broche final al Miércoles Santo de la Semana Santa de Zafra, declarada de Interés Turístico Regional.
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