La hostelería y el ocio nocturno, a pleno rendimiento durante la feria
Las casetas mantienen, en su mayoría, los precios de la pasada edición y afrontan los días de mayor actividad con expectativas positivas, después de una buena preferia
David Apolo García
La Feria Internacional Ganadera y 573ª Tradicional de San Miguel vive sus días de mayor actividad y las casetas de restauración y ocio nocturno afrontan estas jornadas con expectativas positivas. Cerca de 40 establecimientos ofrecen propuestas gastronómicas, música en directo y espacios de encuentro para los miles de visitantes que se acercan durante estos días al recinto ferial.
Los días de preferia han servido como primera toma de contacto con el público y han dejado buenos resultados en varios establecimientos, que ahora encaran estas jornadas con la intención de mantener el ritmo durante el resto del certamen. Las primeras sensaciones de los responsables están siendo positivas. Para Guille Lavado y Juan, que se estrenan este año con una nueva caseta, la experiencia está comenzado con buen pie. «Estamos satisfechos de cómo ha ido el pasado fin de semana. La feria se presenta como una gran oportunidad para nosotros», explicaron.
Por su parte, Antonio Pablo Álvarez y Carmen María García, que por segundo año están en el certamen, esperan superar la afluencia de la edición anterior: «Esperemos que se dé igual que el año pasado. Confiamos en que sea así», apuntaron. Una expectativa que comparten Marta Ordóñez y Gabriela Alejandra Lima que, en su segundo año en la feria, han mejorado sus previsiones respecto a la pasada edición, «ya que contamos con una gran cantidad de reservas actualmente», subrayaron.
La experiencia también es un factor importante para quienes llevan años formando parte de la oferta ferial. Javier Guillén, responsable de dos casetas, destaca el buen ambiente registrado durante la preferia y mantiene su confianza de cara a las siguientes jornadas, gracias a las numerosas reservas y al amplio programa musical previsto: «Estoy muy ilusionado», señaló. También Manuel Berjano, con cerca de 14 años de experiencia al frente de una caseta de una sociedad, confía en que la feria se desarrolle favorablemente: «Por cómo ha empezado, todo pinta a que va a ir muy bien», aseguró.
Por otro lado, el ocio nocturno también ha iniciado la feria con buenas sensaciones. Álex Bernal, responsable de una de las casetas de animación que lleva cerca de 20 años presente en este certamen, valoró positivamente la respuesta del público durante el pasado fin de semana de preferia y espera que la afluencia se mantenga, especialmente durante el fin de semana y el lunes. En este sentido, «la organización y la seguridad son fundamentales. Y nosotros estamos preparados, aunque sí que es verdad que llevamos años que la feria está muy tranquila, afortunadamente», destacó.
Sin embargo, el incremento de los costes de alimentación, bebidas, energía y personal continúa siendo uno de los principales retos para los establecimientos, algo que no ha pasado desapercibido para los hosteleros. Guille Lavado y Juan reconocen que han notado un incremento considerable en los productos desde principios de año, mientras que Manuel Berjano habla de un encarecimiento importante, especialmente en las bebidas alcohólicas, los refrescos y los alimentos. «Una auténtica barbaridad», resume.
A pesar de ello, la mayoría de los responsables ha optado por mantener sus tarifas respecto a la pasada edición. Las raciones se mueven habitualmente entre los 12 y los 18 euros, aunque existen opciones más económicas y platos de mayor precio. En cuanto a las copas, rondan los cinco y siete euros, según la caseta. Javier Guillén explica que, aunque los gastos siguen aumentando, «la gente va buscando un sitio de confianza, donde sepan que van a comer bien y que no le van a meter un precio excesivo». Otros establecimientos, como el de Marta Ordóñez y Gabriela Alejandra Lima, mantienen prácticamente intactos sus precios. En otros casos, se han aplicado pequeños ajustes para compensar el aumento de los costes.
Pero más allá del recinto ferial, los establecimientos hosteleros del centro de Zafra también ofrecen una alternativa para quienes buscan un sitio para comer y disfrutar de estos días con mayor tranquilidad, en un ambiente distinto al de las casetas. Sus responsables tienen buenas expectativas, sobre todo de cara al fin de semana. A ello se suma que algunos de estos locales se convierten, además, en espacios de encuentro para empresarios, ganaderos y representantes del sector, donde se mantienen conversaciones y se cierran importantes acuerdos comerciales, feria tras feria.
Con el fin de semana y el lunes entre las jornadas de mayor movimiento, los establecimientos concentran sus esfuerzos en atender las reservas y responder a la llegada de visitantes. La música en directo, la gastronomía y las propuestas de ocio nocturno completan una oferta atractiva para todo tipo de público. Los responsables de las casetas confían en mantener la buena respuesta de la gente y cerrar el certamen con un balance positivo.