Daniel García Fernández, un alumno brillante / CEDIDA

El joven zafrense Daniel García Fernández ha obtenido la máxima nota posible en la EBAU

Ha estudiado el Bachillerato de Ciencias en el IES Cristo del Rosario y en uno de los cuatro extremeños que ha logrado un 14, la máxima calificación

Ana Magro
ANA MAGRO

Daniel García Fernández, de Zafra y estudiante del IES Cristo del Rosario, es uno de los cuatro extremeños que ha logrado la máxima puntuación posible en las pruebas de la EBAU celebradas los días 7, 8 y 9 de junio: un 14.

«Salí de las pruebas con la impresión que me habían salido muy bien, pero esta nota no me la esperaba», reconoce este joven estudiante que ha finalizado Bachillerato con un expediente brillante en la modalidad de Ciencias. Y es que, como él mismo reconoce, es un apasionado de las Matemáticas, la Física y la Biología, de ahí que esa fuera su elección para su formación.

Que es un alumno brillante no solo lo ha demostrado con las buenas calificaciones obtenidas durante el curso y en la EBAU gracias a su inquietud, trabajo y esfuerzo. Daniel García fue uno de los tres representantes de Extremadura en las Olimpiadas Matemáticas que se celebraron en La Rábida (Huelva) a finales de marzo. Los tres fueron bronce en esta prueba.

También pudo demostrar sus dotes con la Física durante las Olimpiadas Nacionales de Física, organizadas por la Real Sociedad Española de Física, tras clasificarse en la fase local celebrada el 18 de febrero en Badajoz, en la Facultad de Ciencias.

Y hace pocos días participó en el concurso de Premios Extraordinarios de Bachillerato, «me resultó más complicado que la EBAU, y en eso coincidimos muchos compañeros, pero ya se verán los resultados», continúa Dani.

A partir de ahora, conocida su nota en la EBAU, tiene claro que seguirá con sus estudios en la rama de las Matemáticas. «Estoy valorando continuar mis estudios en Madrid, puede que en la Universidad Complutense», adelanta.

Tiene claro lo que quiere estudiar, aunque de cara a un futuro profesional, aún es pronto para saber a qué se dedicará, «valoro la enseñanza, me gusta, y no la descarto, pero no sé qué me deparará el futuro, aún no sé por qué me decantaría», dice el joven y brillante estudiante que ya en primero de la ESO comenzó a interesarse por la ciencia, un camino que le ha deparado muchos éxitos académicos y a la que ha dedicado todo su esfuerzo y preparación.