La Fiscalía pide un informe a Singapur sobre el posible fraude en los móviles Zetta

Interior de la tienda de Zetta en el centro de Zafra en 2016, cuando surgió la polémica./i.c
Interior de la tienda de Zetta en el centro de Zafra en 2016, cuando surgió la polémica. / i.c

El juzgado de Zafra también ha reclamado un estudio a un experto en telecomunicaciones para determinar si hubo falsificación del software

CELESTINO J. VINAGRE

Una declaración del grupo Xiaomi, uno de los fabricantes de telefonía más importantes del mundo, que debe llegar desde Singapur y un informe de un experto en telecomunicaciones. De estas dos cuestiones están pendientes la Fiscalía y el juzgado de Zafra para avanzar en la instrucción del caso que investiga el presunto fraude en los móviles de la marca Zetta. Fueron presentados por sus creadores como los 'iphone extremeños', el primer móvil diseñado desde Extremadura.

Sus impulsores fueron el chino Bojun Cui y el extremeño (de Coria) Unai Nieto. Se asentaron en Zafra aunque su domicilio social estaba en Madrid. Fueron elogiados por su proyecto pero su empresa fue señalada en octubre de 2016 por un presunto fraude en la fabricación de terminales que vendía como propios cuando eran chinos, de Xiaomi.

De forma concreta, se le acusó de vender en realidad terminales Xiaomi por casi el doble de su precio original. Según algunos testimonios, Zetta solo cambiaba las carcasas a los teléfonos chinos y colocaba pegatinas (con el logo de la bellota mordida) para evitar que se vieran los logotipos de la marca asiática que aparecen en las baterías de los teléfonos.

También se agregó que el sistema operativo no era desarrollado por Zetta sino que correspondía a un sistema operativo abierto, gratis para uso personal pero no comercial.

El revuelo suscitado generó, primero, la apertura de un expediente sancionador por parte del Instituto de Consumo de la Junta y después la llegada del asunto a la vía judicial. Consumo recabó información y documentación sobre el etiquetado y las prestaciones de los aparatos por las denuncias y reclamaciones (algo menos de una veintena) efectuadas por usuarios.

Menos denuncias

Ese expediente sancionador, informa Consumo a este diario, todavía no ha finalizado. Y no ha terminado porque, subraya el Ejecutivo regional, está a expensas de lo que dictamine el procedimiento iniciado desde el juzgado de primera instancia e instrucción número 2 zafrense. La Fiscalía de Zafra llevó el caso a ese juzgado y pesar de llevar más de dos años el proceso todavía no ha concluido las diligencias previas. Según ha podido conocer HOY, está pendiente de recibir respuesta a dos peticiones.

De un lado, la Fiscalía ha solicitado un informe pericial que debe realizar un experto en telecomunicaciones. Un estudio clave para intentar determinar si realmente si hubo falsificación en el software por parte de Zetta.

De otra parte, ha reclamado al grupo Xiaomi que se pronuncie sobre las prácticas que realiza Zetta con sus teléfonos. Hace ya dos años trasladó a Singapur, donde reza su dirección de contacto, esa petición de declaración. Fuentes de la Fiscalía confirman a este periódico que Xiaomi no se ha pronunciado sobre esta petición de información demandada desde el juzgado del municipio del sur extremeño.

Del mismo modo, fuentes de la investigación indican que en estos dos años de fase de instrucción se ha reducido el número de compradores de móviles Zetta que denunciaron o reclamaron a la empresa al estallar la polémica. Quedan bastantes menos, subrayan, porque han retirado sus denuncias tras recibir indemnizaciones por parte de los dueños de Zetta.

«Llevamos tres años haciendo lo mismo y en ningún momento hemos estafado a nadie», aseguró Bojun Cui, después de que estallara la polémica.

Respecto a su uso de móviles Xiaomi, en los que se aprecia la marca en las baterías oculta bajo una pegatina, afirmó entonces que importaban desde los terminales terminados, les colocaban en Zafra las carcasas con la bellota mordida e instalaban un sistema operativo para que puedan funcionar en Europa. En todo caso, negó que hubieran cometido una estafa.