Espléndido Domingo de Ramos con la procesión de La Borriquita
Este año salió desde la Iglesia del Rosario y los más pequeños, ataviados de hebreos, volvieron a ser protagonistas del cortejo con sus palmas y ramas de olivo
David Apolo García
Lunes, 30 de marzo 2026, 11:27
La Semana Santa de Zafra, declarada de Interés Turístico Regional, se inauguró este domingo, 29 de marzo, Domingo de Ramos, con la procesión de la ... Entrada Triunfal en Jerusalén, conocida popularmente como La Borriquita, que congregó a numeroso público en las calles.
La procesión partió este año desde la Iglesia del Rosario, sobre las 10 horas, tras la bendición de las palmas. El patio y los alrededores del templo se llenaron de vecinos y visitantes que no quisieron perderse uno de los momentos más esperados del inicio de la Semana Santa: la emotiva salida del paso. Con destreza y bajo las órdenes de los capataces, los jóvenes portadores sacaron a la calle la imagen de Jesús, entre aplausos, vítores y alguna que otra lágrima, junto a los sones de la Asociación Musical Maestro Sousa (OJE), de Jerez de los Caballeros.
El cortejo procesional estuvo integrado por representaciones de hermandades y cofradías, así como autoridades religiosas, civiles y municipales. No obstante, los verdaderos protagonistas fueron los más pequeños, ataviados de hebreos, que recorrieron las calles portando palmas y ramas de olivo acompañados de sus familiares, en un ambiente de alegría.
La procesión discurrió por diversos lugares emblemáticos como el Arco del Cubo o las plazas del Pilar Redondo y Grande, y también regaló momentos de interés, como la presentación del paso ante el Convento de las Hermanas de la Cruz y la Capilla de San José.
Sobre las 13 horas la procesión llegó a la Parroquia de Santa María de Candelaria, donde el público volvió a vivir con emoción la entrada del paso de La Borriquita, que puso fin a la primera parte de la jornada de este espléndido Domingo de Ramos, ya que a las 19 horas está prevista la salida de la procesión de la Oración en el Huerto y el Corazón Doloroso de María.
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