Atletismo
David Barroso termina cuarto en la final de los 800 metros del Europeo
Estuvo durante toda la carrera luchando por el podio, justo por detrás del otro español, Mohamed Attaoui
Manuel Gª Garrido
David Barroso demostró este jueves 13 de agosto que el podio en una gran cita para él ha mutado de anhelo a aspiración más que factible. No pudo consagrarse con el certificado de calidad que aporta una medalla en el Campeonato de Europa de Birmingham, pero se quedó a un suspiro. Sin embargo, no era consuelo para él y entró en meta contrariado. «Me voy con la espinita clavada, la he tenido tan cerca que me veía que la iba a conseguir», relató nada más finalizar la carrera. Y esa frustración era, precisamente, la prueba más inequívoca de que lo tiene en sus piernas. Finalizó cuarto, en un peldaño simbólico previo a las preseas cuya consistencia fue difuminando al tutear a varios de los favoritos y pugnar hasta los últimos metros para adjudicarse un lugar en el cuadro de honor.
El mediofondista zafrense protagonizó de nuevo una batalla preciosa con el otro español de la prueba, Mohamed Attaoui que, al contrario de lo que ocurrió en el Nacional de Málaga hace apenas unas semanas, esta vez le ganó la partida a su compatriota para colgarse el bronce. El irlandés Mark English se llevó el oro con 1:45.26, mientras que la plata recayó en el croata Marino Bloudek, con un tiempo de 1:45.62. Por su parte, el extremeño firmó 1:45.75, en una final con marcas muy discretas.
En el primer paso por línea de meta, el atleta del Capex trató de ir colocándose con más salida para preparar su esprint. Ahí, Mark English y Marino Bloudek apretaron para estirar el grupo. Barroso sabía que su referencia era Attaoui y no le perdió de vista. Aceleraba cada vez que percibía un mínimo cambio de ritmo del competidor criado en Torrelavega para seguir sus pasos y no concederle ni un metro. Pattison le pisaba los talones por fuera y amenazaba al extremeño, que seguía focalizado en la estela naranja de su compañero.
Attaoui atacó para dar caza a English y Bloudek, pero a Barroso le faltó un ápice de frescura. Se lanzó sin llegar a caerse en la pista para ganar unos centímetros que a la postre fueron vitales para proteger por apenas centésimas la cuarta plaza que casi le arrebata el italiano Francesco Pernici.
Sus sensaciones en caliente eran que se le había escurrido una oportunidad muy valiosa de cosechar una medalla continental. «Mañana en frío valoraré más la competición, el cuarto puesto y lo que conlleva y significa, pero al verla tan cerca...». Era inevitable ese resorte, pero trataba de reconducir sus pensamientos haciendo balance, «satisfecho con la carrera y la temporada que llevo».
En cuanto al análisis de lo acontecido en la carrera definitiva explicó que «Moha me había comentado que cambiaría la táctica para estar más adelante, yo también quería estar ahí, uno o dos puestos más adelante de donde me coloqué. He ido a cola de él toda la carrera, cómodo. Nos hemos dado alguna que otra vez con las zapatillas, pero son cosas de la carrera y creo que he corrido bastante bien».