Atletismo
Esta vez sí. En las semifinales del Campeonato de Europa de atletismo al aire libre de Birmingham David Barroso pudo eclosionar y sacar a relucir sus credenciales. A diferencia del pasado lunes, cuando el suspense ralentizó la estabilización de sus pulsaciones, este miércoles, tras cruzar la meta, respiró, soltó músculos y se liberó de la tensión acumulada. No precisaba de ninguna cábala más, porque su tercer puesto (se metían directamente los tres mejores de cada carrera) sellaba en su pasaporte el primer destino de su viaje en la aventura británica, la final.
El viento amenazaba con deslucir la jornada matinal, con los participantes del decatlón sufriendo esa inclemencia en el salto de longitud. Pero ni por asomo alcanzó los valores que dificultaron al mediofondista pacense sacar su mejor versión hace un par de días. Las ráfagas no rebasaban los dos metros por segundo (el otro día se acercaban a 3.0) y, además, David Barroso ya tenía la lección bien interiorizada y aprendida para adaptar su estrategia si así lo precisaba ese molesto acompañante.
El ritmo en los primeros 200 metros fue vertiginoso, con los ocho participantes buscando tomar posiciones. El corredor del Capex apostó por integrarse en la zona interior para evitar desgastarse en la contrarrecta, donde las ráfagas de viento eran mucho más incisivas. Ahí permaneció durante la fase de tanteo y más conservadora de la carrera, pero cuando se iniciaban las hostilidades tras el sonido de la campana de la última vuelta, tiró de astucia e inteligencia, frenó lo suficiente para escapar del embudo y ubicarse en el exterior, donde contaba con margen de maniobra para soltar su ataque definitivo.
Más que satisfecho
La cara de David Barroso lo decía todo en su comparecencia para TVE, su satisfacción era plena. «Esta vez he salido más rápido, me he colocado mejor, luego en mitad de carrera me ha costado situarme, ha habido bastantes golpes, me han empujado incluso, he intentado colocarme a falta de 200 metros para llegar con un pelín de fuerza para que no me pasaran y ha salido espectacular», relataba con muy buenas sensaciones por su actuación. Supo sufrir para lograr parapetarse en su tercera posición, «parece que me van a rebasar, pero no sé de dónde saco las fuerzas, he conseguido aguantar, estoy supercontento».
Finalmente, el temido factor ambiental jugó un papel mucho más secundario del esperado y así lo atestiguó el extremeño: «Hace bastante menos viento y se ha podido ver en las marcas de hoy». No en vano, nadie fue capaz de bajar del 1:45.00 este lunes y en las semifinales lo hicieron 12 de los 17 contendientes.
Ahora le resta el último escollo, la batalla definitiva por subirse a un podio muy disputado pero al que no renuncia. «Más de 24 horas de recuperación, lo prefiero así, voy a correr mejor que antes de ayer y que hoy». Hoy jueves, a las 22.28, peleará por su primera medalla continental, uno de sus rivales será el también español Mohamed Attaoui, finalista olímpico y con el que protagonizó un desenlace de infarto en el Nacional absoluto de Málaga, que cayó del lado del mediofondista de Zafra.
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