La nave cinegética y de ganaderías alternativas vuelve a ser uno de los espacios de interés para los visitantes de la Feria Internacional Ganadera y 573ª Tradicional de San Miguel. Con nueve voladeros y 19 stands, este pabellón reúne una amplia variedad de aves, animales domésticos, productos artesanales y propuestas vinculadas al mundo de la caza y la ganadería.
Este año, además, la trayectoria de la exposición cinegética ha recibido un reconocimiento. La revista especializada Caza Extremadura ha concedido uno de sus premios anuales, en el apartado de instituciones, a la Feria Internacional Ganadera y Tradicional de San Miguel de Zafra, por su labor de más de 40 años en la promoción y difusión de la actividad cinegética en la región. La exposición, que nació en los años 80 coincidiendo con el crecimiento del Mercado Nacional de Ganado, se ha consolidado como un espacio de referencia para el sector, con muestras de trofeos y piezas de caza, fauna, naturaleza y tradiciones vinculadas a esta actividad.
Más allá de este reconocimiento, el certamen supone una oportunidad comercial para los expositores, que aprovechan estos días para mostrar sus propuestas y novedades a los miles de visitantes que acuden a este espacio.
En general, los comerciantes tienen buenas sensaciones en esta edición. Es el caso de María López, dedicada a la cría de aves destinadas al reclamo, una actividad con una gran demanda en la actualidad: «La feria es un sitio muy importante y ya tenemos una clientela fiel de muchos años. De momento, la cosa va muy bien», destaca. También Nuria García, que lleva 20 años participando en la feria con su puesto de mascotas, valora positivamente el ambiente de esta edición y la respuesta del público, especialmente el familiar: «La feria es una cita que mueve mucha gente y, en mi caso, es imprescindible estar en ella», afirma.
En cuanto a los comerciantes de productos artesanos, las primeras impresiones sobre la actividad de esta edición son diversas. Vicente Salati, responsable de un puesto de bisutería, cinturones de importación, chalecos y bolsos, reconoce que, aunque la afluencia de público es similar a la de otros años, «este año parece que la gente está un poco más fría a la hora de comprar». Una situación que, según asegura, también comentan otros comerciantes, no solo en la ciudad, sino también en otras zonas de España. Pese a ello, mantiene unas expectativas positivas y confía en el desarrollo de la feria, a la que acude habitualmente. En otros puestos, las sensaciones son más favorables, como en el caso de Maite Vicente, que desde hace 14 años regenta un puesto de diseño, serigrafía y artículos personalizados: «Estoy contenta porque hay mucho público y, de momento, estoy haciendo buenas ventas», señala.
La nave también sirve para acercar a los visitantes distintas razas y fomentar la conservación de especies autóctonas. Es el caso de la Asociación de Criadores de Gallinas de Raza Extremeña Azul (ACGEXA), cuya presencia, ya consolidada en la feria, permite informar sobre el trabajo que desarrolla para evitar la desaparición de esta raza autóctona y actualmente en peligro de extinción. Su presidente, Juan Luis Gala, considera que participar en la Feria de Zafra supone «una satisfacción tremenda» y una oportunidad para dar a conocer la asociación y sumar nuevos socios. A quienes se interesan por adquirir ejemplares les explica que es necesario formar parte de la entidad, ya que esta realiza un seguimiento de los animales y de su genealogía para garantizar la conservación de la raza.
La nave cinegética ofrece así una propuesta que combina el comercio, la divulgación y el contacto directo con los animales. Un espacio que, tras más de cuatro décadas de trayectoria y el reciente reconocimiento, continúa formando parte de la oferta de la Feria de Zafra. Se trata de una cita consolidada para comerciantes y asociaciones y de una gran oportunidad para desarrollar su actividad durante el certamen.