Álvaro Hernández, nuevo hermano mayor de la Hermandad del Amarrado a la Columna
Centrará su legislatura en fortalecer la dimensión humana y la acción social, impulsar la participación juvenil y avanzar en proyectos patrimoniales
David Apolo García
Álvaro Hernández Pérez ha sido elegido como nuevo hermano mayor de la Hermandad de Nuestro Padre Jesús Amarrado a la Columna, María Santísima de las ... Angustias y Santa Ángela de la Cruz, en sustitución de quien hasta ahora ostentaba este cargo, Juan Manuel Portillo Sigüenza.
Las elecciones para este cargo se celebraron el pasado sábado 30 de mayo, y en los próximos días, una vez remitida toda la documentación al Arzobispado, se procederá a certificar su nombramiento como hermano mayor.
Su vinculación con la corporación comenzó hace unos 20 años, cuando entró como acólito durante una etapa en la que colaboraba activamente en la liturgia de la hermandad. Posteriormente formó parte de la junta de gobierno, desempeñando durante casi 12 años la responsabilidad de diputado de Cultos y Formación, encargándose de la organización litúrgica, la espiritualidad y la formación de los hermanos.
Para Álvaro Hernández esta nueva etapa supone «una responsabilidad grande», ya que sobre sus hombros recae «el destino de esta hermandad, con toda la historia que conlleva», además de la responsabilidad hacia todos los hermanos que forman parte de ella.
La decisión de presentar su candidatura no fue inmediata. Hernández ha contado que tuvo que meditarla durante un tiempo hasta que finalmente dio el paso al considerar que la hermandad, en ciertos aspectos, «se estaba viniendo un poquito abajo en el ámbito de la participación y de la ilusión de los hermanos». Por este motivo, su objetivo principal en estos próximos cuatro años es «devolverle la ilusión a la corporación» y conseguir que vuelva a convertirse «en la casa de todos», apostando por una hermandad cercana y abierta, «en la que cualquier persona se sienta bienvenida», ha señalado.
En cuanto a los proyectos que marcarán su nueva legislatura, la prioridad, según ha indicado el hermano mayor, será fortalecer la dimensión humana y la acción social de la hermandad, junto con los cultos y la formación. En este sentido, trabajará en la recuperación de un grupo de caridad formado por hermanos voluntarios que colaboren en distintas iniciativas solidarias: «Las hermandades nacieron para socorrer a las personas más necesitadas», ha afirmado. Asimismo, la acción social continuará desarrollándose junto a las Hermanas de la Cruz y las residentes del Hospital de Santiago, con quienes la hermandad mantiene una estrecha relación desde hace años.
La juventud será otro de los pilares fundamentales, ya que «los jóvenes van a ser los que nos sucedan». Esta implicación se verá en el desarrollo de nuevas actividades, convivencias y talleres, para que sigan formando parte activa de la hermandad.
Respecto al patrimonio, Álvaro Hernández ha apuntado que «irá llegando» y que se seguirá «la línea de las juntas de gobierno anteriores». El principal proyecto es continuar enriqueciendo el futuro paso de misterio de Nuestro Padre Jesús Amarrado a la Columna, tanto en la talla del paso como en la incorporación de una nueva figura, además de la renovación de algunos enseres: «Hay que darle a la Semana Santa de Zafra un nivel cultural y patrimonial alto», ha subrayado el hermano mayor.
Para conseguir todos estos propósitos, Hernández tendrá muy en cuenta la experiencia de quienes ocuparon anteriormente el cargo. Para ello, pretende crear un consejo formado por exhermanos mayores que le aconsejen y ayuden en la toma de decisiones: «Siempre hay cosas en las que es bueno que tengas a gente a tu lado». Pero también quiere que la hermandad no sea llevada solo por el hermano mayor y su junta de gobierno, sino que participen activamente todos los hermanos que forman la corporación, asumiendo diversas responsabilidades: «Me han aconsejado paciencia y que no quiera abarcarlo todo, que delegue. Por eso quiero involucrar a los hermanos en la vida de la hermandad», ha dicho Hernández.
Las numerosas felicitaciones de familiares, amigos y de los propios hermanos recibidas desde su nombramiento son, para él, una muestra de confianza que espera devolver «con trabajo y dedicación».
Sobre la Semana Santa de Zafra, Álvaro Hernández la ha definido como un tiempo de encuentro y reencuentro para familias, amigos y cofrades. Sin embargo, considera que el verdadero reto está en mantener viva la actividad durante todo el año y en hacer comprender que la vida de una hermandad no se limita a la salida procesional.
Con esa idea de unidad y compromiso colectivo para esta nueva etapa, Álvaro Hernández está convencido de que «si todos estamos juntos y tiramos del carro hacia adelante, entonces sí tendrá sentido que Zafra tenga una Semana Santa de Interés Turístico Regional», ha concluido.